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No salgo de mi asombro (ésta es otra de esas frases que siempre quise decir)! Me he quedado perplejo al ver un anuncio de TVE, quizá uno de los últimos que va a emitir. Todos sabíamos que tarde o temprano llegaría el día en que la televisión pública se vería obligada a "respetar" la legislación. Y ese día es el 1 de enero de 2010, fecha en la cual, TVE dejará de emitir publicidad. Pero éste no es el motivo de mi asombro.Lo que me ha dejado perplejo es el spot de TVE para anunciarlo, su atrevimiento. Dice así: TVE sin publi. Porque alguien lo quiere así. Tú. Señores aministradores del organismo público RTVE. Aparte de que la sociedad reclame una televisión con menos publicidad, ese alguien que lleva años reclamando una TVE sin cortes es la Ley y, a lo sumo, las cadenas privadas que llevan años denunciando a RTVE por "competencia desleal".

Por si alguien no lo sabe, RTVE es un organismo público cuya financiación debería provenir sólo y exclusivamente de dinero público. Sin embargo, durante largos años ha usado un modelo mixto, financiándose a su vez con el dinero de aquellas entidades privadas que pagaban por emitir publicidad dentro de Televisión Española. No me extraña que las privadas se quejaran. Y con razón. Lo que no entiendo muy bien es la gestión que se ha hecho de este organismo. A pesar de recibir ingresos por partida doble está "en quiebra".
En definitiva. No nos engañen (por última vez, ya que no van a poder colarnos más anuncios). Ni la sociedad, ni la audiencia son los "motores" de este cambio. Lo son las leyes y las cadenas privadas, en todo caso. Es muy interesante el ejercicio que ha hecho TVE por intentar darle la vuelta y poner en positivo una mala noticia para el ente público. Pero no se puede jugar con la veracidad de las cosas. Es un camino peligroso, en el cual se corren riesgos: pasar de una TVE sin publi a una TVE sin público.
Cinco cosas que molestan de Facebook, relacionadas con hábitos erróneos:
1. Acabar etiquetado en una fotografía, cuando ni siquiera sales en la foto. Es una práctica cada vez más extendida. El que te etiqueta sólo busca que visites la página o el cartel que ha creado, con el objetivo de promocionar su evento, concierto o lo que sea. Es intrusivo, no sólo porque te relacionan con una imagen que poco o nada tiene que ver contigo, sino porque además dicha fotografía se agrega a tu álbum de fotos, quedando a la vista de los demás.
2. Tu muro de Facebook se convierte en un muro para que los demás "peguen" sus carteles. En este sentido, Facebook se parece cada día más a MySpace. Un gran numero de usuarios (cada vez mayor) utiliza los muros ajenos para promocionar sus acciones, obteniendo difusión gratuita. Lo realmente molesto es el escaso deseo (de este tipo de usuarios) por leer, dialogar y saber algo del lugar donde "pegan" sus carteles.
3. Abrir la cuenta de Facebook y encontrar 48 invitaciones para eventos, 32 sugerencias de páginas, 11 solicitudes de amistad y 17 mails de los cuales sólo uno realmente había sido escrito para ti, el resto SPAM.
4. Encontrar mensajes del tipo "Anselmo del Río te suguiere que te hagas Fan de Anselmo del Río". Sobran las palabras.
5. La mayoría de compañías, marcas y productos están en Facebook de forma ilegal. Construyen sus páginas sobre un perfil personal (destinado a personas) y no sobre un perfil público (destinado a organizaciones y empresas). Las compañías desconocen la política de esta red social que prohibe a las empresas crear pefiles personales.
Ojo, si agregas una compañía, marca o producto como Amigo les estás dando acceso a tu información personal. Además, implica que la cuenta de dicha empresa se ha construido sobre un perfil personal, de forma ilegal (según la política de Facebook). Con las compañías, marcas o productos se pueden establecer relaciones de Fan, Seguidor o unirte a su Grupo.
Si eres una empresa y estás presente en Facebook, revisa el tipo de perfil que tienes. En el caso de que sea un perfil personal Facebook puede borrar tu cuenta sin previo aviso.
La política me gusta, los políticos me aburren. Y éste no es un blog para hablar de ministras que se reúnen con blogueros, ni de artistas reunidos que amenazan a políticos con la llegada del juicio final (para los que aún no sepan de qué estoy hablando, pueden hacer clic en los enlaces y leer a Enrique Dans e Ignacio Escolar).
Ambos temas (me) inquietan, afectan, atraen, motivan e incluso hacen pensar. Son dos noticias sintomáticas. Internet gana peso. Los medios sociales se "democratizan". Pero no diría que “se avecinan tantos cambios” (como me gustaría). Más bien, ha comenzado a exteriorizarse lo que meses (años) atrás se fue tejiendo. Como en tantas otras cosas, pasamos del anonimato a la moda. De lo contrario sería imposible entender lo que ocurre con la publicidad de esta navidad. El regalo estrella: un móvil (o una cámara digital) con acceso a redes sociales.
Ojito, que hay otra cara relacionada con tanta difusión. Redes sociales por aquí, redes sociales por allá. Un simple análisis de los informativos de televisión te lleva a la siguiente conclusión: red social=peligro. Ayer viendo una trágica noticia se señalaba que "lo último que hizo la víctima fue conectarse a las redes sociales", como si las redes sociales fueran el origen del mal. ¿Ya no te acuerdas cuando a los videojuegos les pasaba lo mismo?
No es un indicio, es una confirmación. La televisión quiere parecerse a internet. Hay pruebas evidentes. La Sexta completa regularmente sus informativos con videos de Youtube. Antena 3 Noticias ha cambiado su cabecera, la imagen central es un portátil. ¿Decisión tomada al azar? Ya no resulta extraño ver a Matías Prats hablando de la canción del Otoño, "No te metas en mi facebook", o de las últimas tendencias de internet (gente anónima que graba videos colaborativos, un plano secuencia donde participan más de 100 personas, con escasos recursos técnicos, cantando en playback una famosa canción).
De lo que no hay duda es que algunos contenidos creados para internet se convierten en acontecimientos (tendencias pasajeras) con consecuencias off line. Quizá el caso reciente más sonado sea el de la retransmisión de un concierto de U2 en directo y en streaming a través de Yotube. La noticia ha dado la vuelta al mundo (porque son U2 y porque es Youtube) pero no es el único caso. En España, esta labor de emitir conciertos (y entrevistas) en streaming la está poniendo en marcha Rockola.fm. Permitidme que barra para casa, aunque de momento os dejo con la miel en los labios. Muy pronto podré contaros un secreto.
Algo está sucediendo. Asistimos a una lluvia de noticias relacionadas con internet y música. "MySpace y Facebook negocian para compartir contenidos". "Google lanza Google Music, donde podrás buscar música y descargar canciones". ¿Cuál será la siguiente noticia?
Estaba sentado. Casi con los ojos cerrados. Concentrado. Todo lo que había a mi alrededor casi había dejado de existir, absorvido por la melodía de las canciones. La música había tomado el poder (como en otras ocasiones). Podía sentir los matices de cada instrumento, el sonido que hacen las cuerdas cuando las manos pasan de un traste a otro. De repente!! "Tin tilín tilín. Tin tilín tilán. Este veranito, toma ron Brugal. Tin tilín tilín. Tin tilín tilán. Llama a los vecinos, toma ron Brugal". Se perdió la magia: Spotify.
Por fortuna, la música tiene la capacidad de volverme a absorver con facilidad. Recupero el hilo y me olvido de lo que no me hace "tilín". Pero la estrategia de Spotify es concisa, constante e incisiva. Los cortes se repiten cada vez con más frecuencia. ¿El objetivo? Que te hagas usuario Premium (= de pago). Y lo intentan, vaya que si lo intentan. De dos maneras. Una, con su propia publicidad: "Hazte Premium y disfruta de la música sin interrupciones". Dos, destrozando los oídos de los usuarios, rompiendo la magia , acortando los tiempos entre una interrupción y otra. E incluso, a falta de un anuncio, metiendo dos o tres seguidos.
Por supuesto, la estrategia de Spotify es lícita (y molesta). Dicen por ahí que Spotify está "regalando" los anuncios con tal de tener contenidos para los cortes, que lo importante es el objetivo "premium". Insisto, es lícito. Pero el poso que me queda es un mensaje, "Pagad malditos! Tin tilín tilín. Tin tilín tilán. Este veranito, corte Spotify".
La relevancia no es una cualidad que posean las cosas. Pertenece al ámbito del individuo. En función del punto de vista de cada uno, algo puede ser relevante (o irrelevante). Por lo tanto, la determinan las personas. Y hoy quiero hablar de algo tan irrelevante como breve. Pero "Lo Cierto es que" es así (también me gusta pensar en cosas pequeñas). Dejemos los decálogos sobre medios sociales para los gurús.
¿Te has fijado en los anuncios que aparecen en Facebook? Veamos uno. "Eres guapo". A continuación se muestra la foto de una mujer. "¿Pero puedes superar mi puntuación de 8/10?". La humanidad ha avanzado en muchas cosas (en otras no). En publicidad estamos rescatando la prehistoria. Volvemos a la caverna. A los instintos. Querido anunciante, el ser humano no es un organismo unicelular. Es más, se le considera un animal inteligente. No responsabilizaremos a Facebook de la campaña, que bastante tiene con lo suyo (se cargaron las cuentas de 150.000 usuarios aunque las están rescatando a la velocidad del rayo). Ya sabéis: cuidadín con el botón de Supr.
¿Deben los gobiernos meter mano a los blogs? ¿Es necesaria una Ley que regule su ejercicio? En Estados Unidos ya han tomado partida y la respuesta es sí. Hoy he leído en el Navegante (cada día más escondido en la web de El Mundo) que "la Comisión Federal de Comercio de Estados Unidos ha aprobado una directiva que impondrá multas de hasta 11.000 dólares a aquellos autores de blogs que no informen de su relación con anunciantes".
Hablemos claro. No creo en la objetividad del periodismo (lo dije). Es hipócrita. Cualquier medio de comunicación tiene un punto de vista particular y concreto. Desde el mismo momento en que un cámara recoge una imagen se está acotando, delimitando la visión del "mundo" y decidiendo lo que es y lo que no es noticia. Para que exista "objetividad", exigiría a los medios de comunicación transparencia. Les obligaría a mojarse. Porque los ciudadanos tienen derecho a saber quién les está informando. Excepto que tengas curiosidad por saber lo que hay detrás, casi nadie (y es triste) se plantea este tipo de cuestiones. Y no me refiero al debate "es que El Mundo son del PP y El País del PSOE". Consumimos contenidos, los digerimos, sin ir más allá.
Esta opinión (personal) la trasladaría al mundo del blog (con matices). Por supuesto que hay gente independiente que cuenta lo que le parece y según le viene en gana (posiblemente la gran mayoría). Pero también hay blogs con intereses, partidistas, y que tienen establecidas relaciones "invisibles" con marcas comerciales. ¿Cuál es el escenario? Compañias que envían productos para que los testeen blogueros. Blogueros que prueban esos productos y después hablan (libremente) de ellos en su blog. Internautas que leen la opinión del bloguero en relación a dicho producto. Hasta aquí es sencillo de entender, pero la trama se complica.
Veamos un ejemplo. Soy lector (desde hace años) del blog de tecnología Tu Experto. Incluso en ocasiones he colaborado con ellos (y con otros blogs). Desde la agencia de comunicación (donde trabajaba) les facilitábamos gadgets (de una marca concreta) para que los probaran. ¿Qué había detrás? El interés de una empresa que deseaba que sus productos aparecieran en Tu Experto, ya que son considerados prescriptores para el público objetivo de dicha compañía. Es más, posiblemente la presencia y las opiniones vertidas en el blog podrían incidir en una deción de compra (palabras extraídas de una conversación con un director de marketing).
Demos otro paso más. Tu Experto tiene publicidad. Casi siempre del mismo anunciante (o al menos yo encuentro siempre a los mismos), ACER. Sigamos. Tu Experto tiene una sección titulada Guía de Compras (que nos remite a un lugar llamado Tus Equipos). En esta sección nos dan consejos, por ejemplo, para comprar un netbook. Curiosamente, y aunque aparecen mencionados equipos de diferentes marcas, te quedas con la sensación de que los netbooks de ACER son los recomendados (ojo, es mi sensación nada objetiva). ¿Casualidad? ¿Simple afinidad con la marca? ¿Acuerdo entre Tu Experto y ACER para la redacción de contenido editorial dirigido a destacar los productos de una marca? ¿O es que realmente ACER son los mejores?
Que cada uno saque sus conclusiones. En Estados Unidos ya las han sacado y han decidido que este tipo de actividades, como la de Tu Experto, serían ilegales si no se menciona "LO QUE HAY DETRÁS". ¿Se está limitando la libertad de expresión o se está obligando a los blogs a que sean transparentes? ¿Tú qué opinas? Lo único que tengo claro es que la línea que diferencia el mundo blog del mundo de los medios de comunicación (tradicionales) está muy difusa. Espero que se hable de estos temas en el EBE (Evento Blgo España) y FICOD (Foro Internacional de Contenidos Digitales). Me voy a leer Tu Experto.
¿Es mi impresión o Twitter ha iniciado su caída? Me explico. No os rasguéis las vestiduras (esta expresión huele rancia). Ya sé que el número de usuarios va en aumento. Que al fin se puede usar en el móvil. Que tiene una nueva inyección económica proveniente de un grupo de inversores. Pero últimamente tengo la sensación de "hasta aquí hemos sido capaces de sorprenderte, Diego".
Supongo que forma parte de un proceso natural. El efecto "novedad" se ha disuelto. El dinamismo que en sí mismo posee, y que es tan efectivo, termina por resultar estático cuando no encuentras ninguna variante. Si a esto le sumamos el desconcierto que producen ciertos contenidos, el desánimo va en aumento. Me da la sensación de que no soy el único, porque se ha bajado el nivel de grandes tweets. Lo diré en clave estadística: Hace tiempo 1 de cada 10 tweets que leía era un descubrimiento. Hoy lo es 1 de cada 100. Esto me hace pensar que hay una pérdida de interés también en el que escribe, retuitea o sindica contenidos. ¿Me equivoco? ¿No os pasa lo mismo?
Quizá debería haber empezado esta discusión (conmigo mismo) indicando que Twitter me apasiona. Aquel que haya leído Lo cierto es que sabrá a qué me refiero. También lo defenderé como herramienta imprescindible de comunicación (para determinados objetivos estratégicos) y diálogo (con segmentos de público concretos). Además, me excita la idea de pensar que aún hay terreno sin explorar en Twitter, mejor dicho, terreno que aún no ha sido definido plenamente, como por ejemplo la medición (cuantitativa y cualitativa). Hay muchas cosas por hacer. Pero Twitter (a nivel usuario) deja de sorprenderme. Y seguro que no soy el único.
Un poco de contrazapping (término que no aparece en la Wikipedia) para empezar. Cinco minutos de publicidad dan para mucho. Aparece la cuenta atrás de un reloj (¿hasta cuándo durará esta moda del contador?) que dice "te quedan 4 mintos y 59 segundos para volver a sentarte delante del televisor" . Vas al baño. Pones en el micro unas palomitas (¿por qué siempre queda tanto maiz sin hacer?). Vuelves al sofá. Se apodera de ti la ansiedad y abrasas tu lengua con una palomita ardiente. Vuelves a buscar la postura frente a la tele. Presencias la batalla de marcas blancas contra marcas (las de "toda" la vida). Botes, tetrabricks, envases que se desnudan hasta quedarse en "blanco" y un claim: Si pagas más es porque quieres. Botes, tetrabricks, envases que se visten de pies a cabeza y un claim: Danone no fabrica para otras marcas. Son muchos los ejemplos y tan evidentes que parecen de manual. ¿Quién ganará la batalla? El precio (y esperemos que el bolsillo).
Cambiemos de escenario pero sin perder de vista el lema de hoy: "...no fabrica para otras marcas". Hablemos de los medios sociales. ¿Es lícito que un pseudo-community manager postee con nick y personalidad falsos en favor de los intereses de una compañía? En el entorno 2.0 deberíamos acabar con ciertas prácticas, como el posting encubierto. Son los profesionales, gurús, expertos o aprendices los que deberían dar el paso y decir "no fabrico post para otras marcas".
Internet no es verdadero, de echo es terreno ideal para la metira y los organismos bipolares. Pero la responsabilidad no es de la red, sino de las personas que forman parte de ella y la construyen. Me viene a la cabeza otro debate. ¿Las redes sociales son peligrosas, violentas, nocivas? No. Lo son las personas que hay detrás de una identidad. El problema no radica en los medios sociales sino en la sociedad misma. Y la clave es la educación. Si desde niños nos enseñaran a entender (y ver con curiosidad) los contenidos de los medios de comunicación y los medios sociales otro gallo cantaría.
Por cierto, ayer Risto Mejide apuntó algo muy intenresante en su programa G-20: Cuidadito con internet. Igual que hay tele-basura también hay internet-basura. Os dejo pensando en ello. Volvemos en 4:59 segundos.
Me gustan las noticias. Sobre todo, me gusta jugar, curiosear y preguntar ¿quién estará detrás? ¿Cómo construyeron la noticia? ¿Qué ideas triunfan en las redacciones y por qué? Antes de proseguir. Sí, las noticias se construyen (al menos, muchas de ellas). Hay gente detrás, que ni siquiera trabaja en la propia redacción del medio de comunicación que las difunde. Los "autores" son departamentos de comunicación de compañías (grandes y pequeñas) y agencias de comunicación. Pelean por conseguir un minuto de gloria en los informativos (y en la prensa). Sueñan con ver a Matías Prats dando paso a una noticia relacionada con su empresa, producto, campaña o sector. Son inventores de noticias que ofrecen contenidos a los periodistas. Entre todos se forma un apasionante circo de la comunicación.
Pero, ¿de dónde salen esas grandes ideas? ¿Cómo se consigue la llave para abrir la puerta de los medios de comunicación? ¿Qué debo hacer para ser noticia y dar la vuelta al mundo? Hoy me gustaría hablar de un caso concreto. Vi la noticia y me llamó poderosamente la atención (siempre quise decir "poderosamente"). Sobre todo por un motivo: Lo que podía haber significado un problema (de comunicación) se convirtió en un arma de difusión. La noticia dio la vuelta al mundo. Os cuento el caso.
La banda británica MUSE se encontraba en Italia de promoción, concediendo entrevistas y hablando de su nuevo disco, "The Resistance". En su visita a la RAI DUE, la cadena de televisión les ofreció interpretar una canción en playback. El grupo se negó (a medias. Sigue leyendo). Sí hubo playback, pero a su manera (reivindicativa). ¿Quieres a los MUSE haciendo playback en tu programa? Pues los vas a tener. Subieron al escenario del plató de televisión y comenzó a sonar la canción. Allí estaban MUSE haciendo playback: el cantante en la batería, el batería haciendo las veces de cantante y el bajista en el papel de guitarra. Cambiaron sus papeles, mofándose con ironía del playback, del programa y de una presentadora que ni siquiera se dio cuenta del engaño.
No soy capaz de describir el estilo de Matt Bellamy (habitualmente cantante de MUSE) aporreando la batería, haciendo aspavientos y señalando con las baquetas a la cámara. El circo del rock. Y Dominic, el batería del grupo metido a cantante, que posaba y hacía suya la voz de Matt con media sonrisa en la cara (si hubiera podido, estoy convencido de que habría estallado de risa). Para colmo, al terminar la actuación, la presentadora hizo las preguntas de rigor al supuesto cantante y frontman de MUSE, mientras éste se mordía la lengua y no dejaba de citar a su compañero, Matt "el batería".
Pues bien. La noticia ha dado la vuelta al mundo. Y el video ya lo han visto millones de personas. El titular podría haber sido otro: "MUSE se niega a hacer playback en Italia", "Polémica, a MUSE se le sube la fama a la cabeza", "MUSE son unos caprichosos". Pero no. Supieron darle la vuelta, con humor (algo que siempre ayuda para conseguir viralidad). Y la nueva canción no deja de sonar. ¿Fue premeditado? ¿Una estudiada maniobra de marketing? Fuera como fuera, lograron una noticia de alcance mundial. Voy a ver otra vez el video.
Y otro día hablamos más de aquello de inventar noticias.