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jueves, 1 de diciembre de 2011

Las marcas del rock and roll: Los bares de las canciones (Parte 2)

En la Parte 1 de esta serie de post dedicados a marcas y música, vimos una curiosa playlist, la formada por canciones que mencionan en sus letras nombres de marcas o productos. Calamaro, Quique González o Christina Rosenvinge son algunos de los músicos que "prestaron" sus textos a Big Mac, Rayban o Prada "involuntariamente".

En este segundo capítulo, vamos a descubrir algo más que una playlist. Os voy a llevar de ruta por los bares y garitos que alguna vez aparecieron en la letra de una canción. Primera parada, Granada. Corría el año 94 cuando Los Planetas cantaron aquello de "siempre voy al Amador por si apareces" (Qué puedo hacer, Los Planetas).

Años atrás, allá por los 80, Nacha Pop nos descubría otra forma de ver Madrid, "luego por la noche al Penta a escuchar canciones que consiguen que te pueda amar" (La chica de ayer, Nacha Pop). Junto al Penta se encuentra quizá mi favorito de Malasaña, el Tupperware al que Orleans homenajeaba así "luego al Tupper nos vemos" (Malasaña Tonight, Orleans). [Gracias Adrián por estas dos referencias, pero sobre todo por dar vida al Tupper, al Picnic y a la nocturnidad en general].

Y no salimos de Malasaña, simplemente torcemos la esquina. Dejamos atrás la Corredera Alta de San Pablo y nos metemos por Valverde rumbo a La Vía Láctea, garito al que Turistas Espaciales dedicaron una canción (me consta que fue así) "desde la Vía Láctea todo parece más pequeño" (Mi meteorito favorito, Turistas Espaciales).

Circodelia, quienes también fueron protagonistas de nuestro anterior post, nos llevan a una sala de conciertos de Madrid, el Honky Tonk. "Siempre encuentro a mi gente de fiesta en los baños del Honky Tonk bar" (Vamos a ir al infierno de cabeza, Circodelia). Dejamos Madrid y nos vamos a Zaragoza, donde se encuentra un templo para los fans de Héroes del Silencio y al que Enrique Búnbury citó en una de sus canciones, "la Estación del Silencio junto algún que otro bar, la ruta de los sueños" (Negativo, Búnbury).

Hablando de conciertos, nada mejor que rematar el tour visitando un festival, el que nos propone La Habitación Roja en Benicàssim. "Las noches en Malasaña, El Carmen, L'Eliana y agosto en el FIB". (Por ti, La Habitación Roja). Esta historia de marcas y música continuará, pero de momento os dejos con esta pequeña ruta de bares que aparecen en canciones. Gracias Google Maps:

Amador, Granada (Fuente: Los Planetas).
Penta, Madrid (Fuente: Nacha Pop).
Tupperware, Madrid (Fuente: Orleans).
La Vía Láctea, Madrid (Fuente: Turistas Espaciales).
Honky Tonk, Madrid (Fuente: Circodelia).
Estación del Silencio, Zaragoza (Fuente: Búnbury).
FIB, Benicàssim (Fuente: La Habitación Roja).



Continuará.

lunes, 28 de noviembre de 2011

Las marcas del rock and roll: Product placement en la música (Parte 1)

Quizá no sea acertado hablar de product placement, porque en realidad no lo es. Ni se trata de una forma de publicidad encubierta. Pero, ¿quién no ha tarareado alguna vez aquello de "qué difícil es hacer el amor en un Simca 1.000"? (Qué difícil es hacer el amor en un Simca 1.000, Los Inhumanos).

Compañías y productos están presentes en letras de canciones. En la mayoría de los casos, son menciones "involuntarias" desde el punto de vista comercial. No hay un acuerdo entre anuncitante y músico para convertir la estrofa en soporte publicitario. Y sin embargo hay cientos de casos curiosos: letras, títulos de canciones y hasta nombres de grupos que tuvieron como origen una marca comercial.

"Las Rayban no te dejan ver las lágrimas" es la primera estrofa de una canción de Quique González (Hasta que todo te encaje, Quique González) y la culpable de escribir este post, cuya idea surgió al escuchar su disco Daikiri Blues durante un viaje. Posiblemente este tipo de mención sea fruto del rigor literario (la canción así lo exigía) o simple afinidad del autor hacia la marca.

Porque marcas atractivas para el rock and roll las hay. Y si no que se lo pregunten al "viejo Cadillac segunda mano" de Loquillo, que unos versos después decía "quizás el Martini me ha hecho recordar, nena"
. Por cierto, una canción que lleva por título la marca (Cadillac solitario, Loquillo).


Que conste que esta relación entre marcas y canciones no es cosa de una generación, ni es algo exclusivo de un sector musical. Salpica tanto a la música comercial* - "me di un piñazo con un Seat Panda" (La raja de tu falda, Estopa) - como a los grupos más indies - "y he leído en el Marca que se ha lesionado el niñato" (Un buen día, Los Planetas).

Precísamente, la prensa deportiva está en el punto de mira de los artistas, aparte de Los Planetas. Eso sí, hay que decir que Gabinete Caligari y el propio Quique González son más del As. "El camarero está leyendo el As con avidez" nos contaba Jaime Urrutia (El calor del amor en un bar, Gabinete Caligari). Mientras Quique confiesa que prefiere un "desayuno en el bar leyendo el As, hay una rubia cargando el rifle" (Su día libre, Quique González).

Existen algunas relaciones que resultan imposibles o, como mínimo, impredecibles. ¿Alguien habría vinculado McDonalds con Andrés Calamaro? "Hoy me como tu Big Mac" cantaba el gran Andrés al inicio del disco El Salmón (Out put In put, Andrés Calamaro), quien años atrás dijo "no me falta un Farias entre los dientes" (El tercio de los sueños, Andrés Calamaro).

Pero si hay un grupo aventajado en esto de las menciones ese es Circodelia (por cierto, gran banda sobre el escenario). Aquí tenéis 3 fragmentos de una misma canción: "vestías un traje de Zara que imita un diseño de Versace(...) tomamos unas Fantas(...) cenando en el Vips que hay en Gran Vía" (Vino y flores, Circodelia).

Aún hay más. "Tengo Martini" y "uso calzoncillos de Calvin Klein" son dos fragmentos extraídos de Las chicas de las canciones, tema con el que Circodelia se dieron a conocer (Las chicas de las canciones, Circodelia). En otra canción del mismo álbum hablan de "chupas vaqueras de D&G" o "sólo compro revistas raras de la FNAC" (Jóvenes creadores, Circodelia). Todo un tratado de "publicidad involuntaria".

Ya lo dijo Alaska en los 80, "quiero ser un bote de Colón y salir anunciado por la televisión" (Bote de Colón, Alaska y los Pegamoides). Christina Rosenvinge tampoco se libra de la fiebre de las marcas "la evidencia en gotas cae por mi jersey de Prada" (La distancia adecuada, Christina Rosenvinge). Y curioso resulta que un grupo de rock declarado en múltiples ocasiones "antisistema" tome su nombre de una marca: Celtas Cortos.

El rock tiene sus caprichos y ya sabemos de qué marca son.



Ver Parte 2: Las marcas del Rock and Roll: Los bares de las canciones.

jueves, 9 de junio de 2011

Qué bien suena Google

¡Qué bien suena hoy Google! Esta vez, han dado en mi punto débil. El logotipo más mutante del mundo se ha convertido en un instrumento de cuerda. Puedes tocarlo e incluso grabar tu propia melodía. Si aún te preguntas por qué lo han hecho, aquí tienes la respuesta.

jueves, 14 de abril de 2011

Se acabó Spotify gratis ilimitado











Hoy, Spotify ha anunciado a través de su blog el
final de la música en streaming gratuita, al menos tal y como la conocíamos. Si tienes una cuenta Spotify Free debes saber que a partir de mayo de 2011 tendrás un máximo de 10 horas de música gratis al mes. Otro cambio significativo, no podrás escuchar una canción todas las veces que quieras, sólo podrás reproducir cada canción hasta 5 veces en total, después simplemente "dejará de existir". Encontrarás todos los detalles en el blog de Spotify.


miércoles, 15 de diciembre de 2010

No silves que viene la SGAE


Imagina que un día sales a cenar a un restaurante y antes de pedir el menú te traen la cuenta, bastante más cara de lo que tenías pensado. Aparte de la cara de tonto que se te queda, te preguntas "¿por qué me cobras el champán si no lo voy a pedir?". Y el camarero te contesta "Ya, pero si quieres cenar, te lo tengo que cobrar por adelantado, lo pidas o no. Es una medida que hemos tomado por si acaso al final se te ocurre beber una botella de champán". Esta situación que parece tan absurda para la SGAE no lo es.

Cuando nos hace pagar el canon digital sucede lo mismo. Este organismo aplica un impuesto, por ejemplo a los CD vírgenes, en previsión del uso que le puedas dar. La SGAE nos está diciendo "te voy a cobrar un plus por si acaso acabas utilizando el CD para hacerte una copia de un disco, así yo podré pagar a los autores". Hagas o no la copia privada (pidas champán o no) ya lo has pagado.

En definitiva, se defiende la "presunción de culpabilidad" con absoluta normalidad, como si se tratara de algo legítimo, constitucional y legal. Habría que preguntarle al "camarero" de la SGAE "¿qué ocurre si utilizo el CD para grabar las fotos que hice este verano? Son mías, no tendré que pagar derechos de autor. Devuélvame el dinero que ustedes me cobraron por prever algo que no ha sucedido". Por supuesto, no recuperarás tu dinero y seguirás siendo un "presunto culpable".

Surrealista, pero tan cierto como que la SGAE se puede colar en tu boda para cobrarte por la música que pongas tras el banquete. Tan real como que la SGAE piensa que está protegiendo los derechos de autor cuando acude a una escuela de primaria y pide que los niños paguen por interpretar una obra de teatro en el cole. Tan "verídico" como aquella noticia de una exposición de vacas pintadas (por diferente autores) en las calles de Madrid, se retiró una de estas piezas porque tenía pintada la partitura de "tengo una vaca lechera" sin haber pagado derechos de autor.

Será que la SGAE no es una vaca cualquiera. Sin embargo (y en honor a la verdad), he de decir que los culpables de la retirada de la vaca no fueron miembros de la SGAE (gran leyenda urbana). En cualquier caso, ten cuidado. No silves, no vaya a ser que alguien de la SGAE te pille y te lo haga pagar caro.

Os dejo con unos minutos musicales.



Fotografía procedente de este blog.

martes, 23 de marzo de 2010

Global Twestival Madrid 2010


Música y Twitter por una buena causa. Así de simple. Llega la segunda edición del Twestival, un festival que se celebrará simultaneamente en más de 200 ciudades del mundo el próximo jueves 25 de marzo y cuyos beneficios irán destinados a la educación infantil: Ningún niño sin escuela. Además, es la excusa perfecta para que blogueros y tuiteros se pongan cara. En Madrid, la cita tendrá lugar en la sala La Sal (Guzmán el Bueno 98) con las actuaciones de René, Ponyplay, Dinero, Carlos Jean DJ, Aviador Dro DJ, Annie Hall DJ y Morgan DJ. La entrada-donativo sólo cuesta 5 € y puedes comprarla aquí. Organiza Neo Labels, con la colaboración de Rockola.fm y Fundación Telefónica.

jueves, 29 de octubre de 2009

La televisión quiere parecerse a internet

No es un indicio, es una confirmación. La televisión quiere parecerse a internet. Hay pruebas evidentes. La Sexta completa regularmente sus informativos con videos de Youtube. Antena 3 Noticias ha cambiado su cabecera, la imagen central es un portátil. ¿Decisión tomada al azar? Ya no resulta extraño ver a Matías Prats hablando de la canción del Otoño, "No te metas en mi facebook", o de las últimas tendencias de internet (gente anónima que graba videos colaborativos, un plano secuencia donde participan más de 100 personas, con escasos recursos técnicos, cantando en playback una famosa canción).

De lo que no hay duda es que algunos contenidos creados para internet se convierten en acontecimientos (tendencias pasajeras) con consecuencias off line. Quizá el caso reciente más sonado sea el de la retransmisión de un concierto de U2 en directo y en streaming a través de Yotube. La noticia ha dado la vuelta al mundo (porque son U2 y porque es Youtube) pero no es el único caso. En España, esta labor de emitir conciertos (y entrevistas) en streaming la está poniendo en marcha Rockola.fm. Permitidme que barra para casa, aunque de momento os dejo con la miel en los labios. Muy pronto podré contaros un secreto.

Algo está sucediendo. Asistimos a una lluvia de noticias relacionadas con internet y música. "MySpace y Facebook negocian para compartir contenidos". "Google lanza Google Music, donde podrás buscar música y descargar canciones". ¿Cuál será la siguiente noticia?

martes, 20 de octubre de 2009

Se perdió la magia

Estaba sentado. Casi con los ojos cerrados. Concentrado. Todo lo que había a mi alrededor casi había dejado de existir, absorvido por la melodía de las canciones. La música había tomado el poder (como en otras ocasiones). Podía sentir los matices de cada instrumento, el sonido que hacen las cuerdas cuando las manos pasan de un traste a otro. De repente!! "Tin tilín tilín. Tin tilín tilán. Este veranito, toma ron Brugal. Tin tilín tilín. Tin tilín tilán. Llama a los vecinos, toma ron Brugal". Se perdió la magia: Spotify.

Por fortuna, la música tiene la capacidad de volverme a absorver con facilidad. Recupero el hilo y me olvido de lo que no me hace "tilín". Pero la estrategia de Spotify es concisa, constante e incisiva. Los cortes se repiten cada vez con más frecuencia. ¿El objetivo? Que te hagas usuario Premium (= de pago). Y lo intentan, vaya que si lo intentan. De dos maneras. Una, con su propia publicidad: "Hazte Premium y disfruta de la música sin interrupciones". Dos, destrozando los oídos de los usuarios, rompiendo la magia , acortando los tiempos entre una interrupción y otra. E incluso, a falta de un anuncio, metiendo dos o tres seguidos.

Por supuesto, la estrategia de Spotify es lícita (y molesta). Dicen por ahí que Spotify está "regalando" los anuncios con tal de tener contenidos para los cortes, que lo importante es el objetivo "premium". Insisto, es lícito. Pero el poso que me queda es un mensaje, "Pagad malditos!
Tin tilín tilín. Tin tilín tilán. Este veranito, corte Spotify".

miércoles, 23 de septiembre de 2009

¿Dónde están las grandes ideas?

Me gustan las noticias. Sobre todo, me gusta jugar, curiosear y preguntar ¿quién estará detrás? ¿Cómo construyeron la noticia? ¿Qué ideas triunfan en las redacciones y por qué? Antes de proseguir. Sí, las noticias se construyen (al menos, muchas de ellas). Hay gente detrás, que ni siquiera trabaja en la propia redacción del medio de comunicación que las difunde. Los "autores" son departamentos de comunicación de compañías (grandes y pequeñas) y agencias de comunicación. Pelean por conseguir un minuto de gloria en los informativos (y en la prensa). Sueñan con ver a Matías Prats dando paso a una noticia relacionada con su empresa, producto, campaña o sector. Son inventores de noticias que ofrecen contenidos a los periodistas. Entre todos se forma un apasionante circo de la comunicación.

Pero, ¿de dónde salen esas grandes ideas? ¿Cómo se consigue la llave para abrir la puerta de los medios de comunicación? ¿Qué debo hacer para ser noticia y dar la vuelta al mundo? Hoy me gustaría hablar de un caso concreto. Vi la noticia y me llamó poderosamente la atención (siempre quise decir "poderosamente"). Sobre todo por un motivo: Lo que podía haber significado un problema (de comunicación) se convirtió en un arma de difusión. La noticia dio la vuelta al mundo. Os cuento el caso.

La banda británica MUSE se encontraba en Italia de promoción, concediendo entrevistas y hablando de su nuevo disco, "The Resistance". En su visita a la RAI DUE, la cadena de televisión les ofreció interpretar una canción en playback. El grupo se negó (a medias. Sigue leyendo). Sí hubo playback, pero a su manera (reivindicativa). ¿Quieres a los MUSE haciendo playback en tu programa? Pues los vas a tener. Subieron al escenario del plató de televisión y comenzó a sonar la canción. Allí estaban MUSE haciendo playback: el cantante en la batería, el batería haciendo las veces de cantante y el bajista en el papel de guitarra. Cambiaron sus papeles, mofándose con ironía del playback, del programa y de una presentadora que ni siquiera se dio cuenta del engaño.

No soy capaz de describir el estilo de Matt Bellamy (habitualmente cantante de MUSE) aporreando la batería, haciendo aspavientos y señalando con las baquetas a la cámara. El circo del rock. Y Dominic, el batería del grupo metido a cantante, que posaba y hacía suya la voz de Matt con media sonrisa en la cara (si hubiera podido, estoy convencido de que habría estallado de risa). Para colmo, al terminar la actuación, la presentadora hizo las preguntas de rigor al supuesto cantante y frontman de MUSE, mientras éste se mordía la lengua y no dejaba de citar a su compañero, Matt "el batería".

Pues bien. La noticia ha dado la vuelta al mundo. Y el video ya lo han visto millones de personas. El titular podría haber sido otro: "MUSE se niega a hacer playback en Italia", "Polémica, a MUSE se le sube la fama a la cabeza", "MUSE son unos caprichosos". Pero no. Supieron darle la vuelta, con humor (algo que siempre ayuda para conseguir viralidad). Y la nueva canción no deja de sonar. ¿Fue premeditado? ¿Una estudiada maniobra de marketing? Fuera como fuera, lograron una noticia de alcance mundial. Voy a ver otra vez el video. Y otro día hablamos más de aquello de inventar noticias.



miércoles, 16 de septiembre de 2009

El reto se llama Rockola.fm

Han pasado los años. Recuerdo que era estudiante. Mientras me sentaba delante de un libro sonaba la radio. Y así cada tarde-noche. Parte de ese tiempo "en las ondas" lo pasaba frente a La Gramola de M80 Radio. La gente enviaba cartas (en papel) y dejaba mensajes en un contestador telefónico. Pedían canciones. Cada petición venía acompañada del sonido de una moneda (cayendo al vacío) y un mensaje: "Bienvenido a La Gramola. Esta es tu elección".

Quién me iba a decir que el conductor de aquel programa, el periodista Joaquín Guzmán, iba abrirme la puerta aquella tarde en las oficinas de Rockola.fm (la radio online). Y que hoy estaría formando parte de este apasionante proyecto de música en stremaning a través de internet.

Me explico. Después de 6 años trabajando en la agencia de comunicación y relaciones públicas Best Relations, estoy de mudanza (laboral). Apenas llevo 24 horas como Director de Comunicación de Rockola.fm. Son mis primeros pasos en esta radio online (ojo, que además de radio organiza conciertos, entrevistas, tiene un importante apartado de comunidad y red social). Ya os iré contando. Hoy sólo quería compartir el secreto con vosotros. Agradecer a mis excompañeros la confianza que tuvieron en mi durante estos años (en los que construímos tantas noticias). Y a seguir creciendo. El nuevo reto se llama: www.rockola.fm

jueves, 10 de septiembre de 2009

El síndrome de los Hermanos Alcázar

Sentí un colapso interior. Después vino la incomprensión. Los recuerdos. Hay ciertos símbolos que permanecen inmortales en mi memoria. Me cuesta creer que van desapareciendo todos.

Me explico.
Esta semana volví al Cine Avenida de la Gran Vía madrileña. Mejor dicho, lo que queda de él. En su lugar han abierto una tienda HM que acaba de ser inaugurada. Para lograr tal despropósito fue necesaria una "recalificación" del espacio (decisión política triste). ¿Cómo es posible que un espacio cultural pueda convertirse en centro comercial? No, si al final será cierto que en Madrid la cultura está en venta.

Lo único que queda del cine es un patio de butacas sin butacas (bueno, había perchas) y el cartel de Sala 1, un homenaje (insultante) al pasado. Ni limpiabotas en la puerta. Ni cartelera. Ni taquilla. Ni películas. Ni palomitas. Me cuesta digerirlo. Y no
es la primera vez.

Tengo el síndrome de los Hermanos Alcázar. Para los que no sepan a qué me refiero: Hace unos años se cerró la mítica tienda de discos Madrid Rock. También en la Gran Vía. A pocos metros del (ex) Cine Avenida. En la misma acera (debe estar maldita). En su lugar se abrió otra tienda de ropa. Muchos quedaron "tocados" por el cerrojado. No lo superaron. Y decidieron quedarse allí a vivir, en la puerta de lo que había sido un paraíso llamado Madrid Rock. Todavía hoy puedes encontrarles allí. Son los Hermanos Alcazar, dos heavys de toda la vida. Residen en la puerta, como esperando a que algún día vuelvan abrir su tienda de discos.

Así, año a año, nos quedamos sin cine, sin música (por no hablar de la política de cierre de salas de conciertos), sin cultura y sin memoria. Sé que todo esto no tiene mucho que ver con televisión, ni medios sociales. Pero Madrid habla, los acontecimientos hacen que la ciudad comunique. Y el mensaje que me llega es que no hay lugar para la cultura (popular) en Madrid, al menos en la Gran Vía, una Gran Vía "despoblada" que sólo he visto "limpia" una vez, el día que nos visitó el Comité Olímpico Internacional para valorar la ciudad y la candidatura olímpica. Triste.

viernes, 28 de agosto de 2009

Streaming

Más de uno habría deseado que las maletas "viajaran" en streaming, para no tener que "descargarlas" del maletero. Las mías guardan reposo en el armario. En fin, terminaron las vacaciones después de cargar gustosamente con ellas. Retorno al día a día, vuelvo a la digitalización. Os prometo que el síndrome de Enjuto tiene cura y pasar unos días sin internet es sano.

Hablando de streaming. Sigo creyendo que el "futuro" de la música no pasa por las descargas (y la posesión de archivos) sino por la accesibilidad. La música en streaming (como los videos) dependen de que el usuario disponga de: 1. Acceso a los contenidos. O lo que es lo mismo, sin (una buena) conexión a internet no tendrían sentido. 2. Una vez que tienes acceso, deseas encontrar contenidos de calidad (variedad) y sobre todo, dar con lo que buscas. 3. Por último, si eres capaz de proporcionar al usuario una experiencia positiva, tal vez, éste se convierta en tu prescriptor (ya no hablamos sólo de fidelización).

Por cierto, en ese entorno (idílico) no hay sitio para internet de pago. La conexión a la red debería ser un servicio para los ciudadanos o, como algunos se atreven a decir, un derecho fundamental del hombre. En ese futuro, ni las administraciones públicas ni las propias compañías podrán eludir su responsabilidad. ¿O sí?